anibal dal verne. ginecologo obstetricia. Embarazos Alto Riesgo.

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Trabajar y ser mamá, un gran desafío

Trabajar y ser mamá, un gran desafío

Mamás que trabajan fuera de casa

Para mí, la maternidad es y fue un tsunami emocional. Es algo que te revuelca, te embarra, te da vuelta, te arrasa y, si sobrevivís, te deja patitas para arriba y con el corazón en la mano. Una se convierte en mamá y queda despojada, desnuda ante ese nuevo ser y ante el mundo, que, aunque sigue siendo el mismo, es percibido por una madre primeriza como más acelerado, egoísta y salvaje.

Bueno, resulta que lo de la fusión mamá-bebé es muy cierto, necesario y sagrado. Y una ya no se acuerda mucho de qué era antes de eso. Y el "afuera", sobre todo el marido, el padre de la criatura, un poco reclama a la chica de antes (a la Mujer Maravilla que supimos ser) que trabajaba, se vestía divina, traía dinero y alegría al hogar, inventaba programas, hacía reiki, terapia, yoga, masajes, danza y hasta macramé, y todavía, a la noche, le daban ganas de ser medio geisha y cocinar un pescadito al horno.

Vivir el momento presente

Uno de los grandes aprendizajes con los bebés es que te obligan a vivir el aquí y ahora, constantemente. Así que aprovecho esta meditación en movimiento y no enrosco mi cabeza planificando mucho. Vivo día a día y me "organizo" como puedo. No pienso más allá. Lo que no llegué a hacer lo anoto en mi agenda como un pendiente. Desde ya, depilarse, teñirse, hacer yoga y ordenar el placard son actividades que hay que ir mechando en medio de toda la rutina baby-trabajo; pero si una no se desespera, no se ahoga, se va haciendo. Y si hay un día de caos (que los hay, y muchos), hago como mi hijo: lloro, pataleo, me doy un baño y me duermo. Al otro día, mejor dicho, a las tres horas, me levanto sonriendo como si nada.

Una mujer muy sabia que conozco dice que los bebés son como pequeños budas. Coincido. Si nos conectamos y junto con ellos vamos redescubriendo el mundo a cada instante, la vida se vuelve más lúdica, más simple y emocionante. Y el trabajo y las exigencias se integran de manera armoniosa.

Organizarse para volver al trabajo

En el caso de las mujeres que trabajan en relación de dependencia donde los horarios son más estrictos y menos flexibles, es necesario tener en cuenta muchas cosas para estar bien organizadas, como la elección de las personas que cuidarán del bebé, por ejemplo, si ambas abuelas participarán del cuidado, o la cuidadosa elección del jardín maternal.

Si el bebé toma el pecho, se puede continuar con la lactancia y trabajar. Hay muchas maneras de hacerlo y, si se necesita ayuda adicional, expertas en lactancia podrán orientar a la mamá.

Además, existen especialistas en el plano de la psicoterapia que acompañan a madres y padres, a los que se les puede consultar, si la decisión de volver al trabajo se torna difícil.

Son muchas las posibilidades que existen para hacer las cosas lo mejor posible. Sería ideal tomar la situación como un paisaje que observamos mientras lo transitamos, en el que podemos elegir dónde ponernos, cómo caminarlo y que sea realmente lo más parecido a lo que nos dicte el corazón.

Ser mamá es el trabajo más lindo del mundo que la vida nos puede dar. Aunque a veces vivamos momentos de caos, sabemos que al final del día no hay nada como estar con nuestro bebé y disfrutar del amor y la paz que ellos nos dan.  ♥

Fuentes: Nuria Docampo Feijóo para OHLALÁ

Y www.planetamama.com.ar

 

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